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Frente
a la música celestial y angelical, la música que ensalzaba, alababa y
cantaba a Dios, en el siglo XIII resurgía de nuevo con fuerza e ímpetu
una música que desde siempre, había sido considerada como mensajera del
diablo y del pecado , una música que el clero consideraba dañina y
peligrosa, ya que escapaba de su control, y una música que, en
palabras de la historiadora Candela Perpiñá García, la Iglesia veía con
la suficiente capacidad para crear desarmonía y con suficiente poder para alentar las bajas pasiones humanas a través de los sentidos(La
música del Diablo y el Diablo en la música. Sobre el poder corruptor
del arte musical en el imaginario cristiano. Candela Perpiñá García. Año
2013).
Ya Hipólito en sus comentarios a Daniel, alababa en el siglo II a los vencedores
del diablo, aquellos que no se habían dejado seducir por la música, ni
seducir por la voluptuosidad de los instrumentos…
El
Diablo, inútilmente , intentaba imitar la obra de Dios, y con la música
ocurría lo mismo. El resultado de su burda imitación queda bien
reflejada en los manuscritos medievales de la época: de la boca del
diablo no podían salir más que aullidos y ladridos de perro
entremezclados con gruñidos de cerdo y siseos de serpiente.
Candela Perpiñá recogía en su trabajo un divertido pasaje del Dialogus Miraculum del cisterciense Caesarius von Heisterbach (1180-1240 a tal asunto: Caesarius
von Heisterbach narra la historia de un monje que se quedó dormido en
el coro de la iglesia durante el canto litúrgico, apareciendo junto a él
una piara de cerdos que gruñían tratando de entonar la melodía, sin
duda obra del Diablo…
Pero
desde luego si hubo un colectivo que soportó y sobrellevó en sus
propias carnes la persecución y campaña de desprestigio, que la
considerada como música del Diablo sufrió, ese fue el de los juglares.
Gervaise, quien fue en el siglo XIII párroco de Fontenay-le Marmión, escribía en el año 1278 un bestiario, conocido como Bestiario de Gervaise, en el que escribía lo siguiente:
Quienes aman a los saltimbanquis, a
las bailarinas y a los juglares, están siguiendo, no es ninguna fábula,
la procesión del demonio. El demonio los descarría, y así va
engañándolos. Los envía al fondo del infierno, pues sabe muy bien
apoderarse de su presa…
El arzobispo electo de Canterbury (1313 ), y más tarde obispo de Worcester (1317-1312), Thomas Cabham, en su Penitentiale escrito
a finales del siglo XIII , hacía quizás una de las mejores
enumeraciones sobre las diversas actividades y habilidades de los
juglares:
Est etiam tertium genus histrionum
qui habent instrumenta musica ad delectandum homines, et talium sunt duo
genera. Quidam enim frequentant publicas potationes et lascivas
congregationes, et cantant ibi diversas cantilenas ut moveant homines ad
lasciviam: et tales sunt damnibiles sicut alii. Sunt autem alii, qui dicuntur joaculatores, qui
cantan gesta principum et vitam sanctorum, et faciunt solatia hominibus
vel in aegritudinibus suis vel in angustiis, et non faciunt innumeras
turpitudines sicut faciunt saltatores et saltatrices et alii qui ludunt
in imaginibus inhonestis et faciunt videri quasi quaedam fantasmata per
incantationes vel alio modo. Si autem non faciunt talia, sed cantant in
instrumentis suis gesta principum et alia utilia et faciant solatia
hominibus, sicut supradictum est, bene possunt sustineri tales, sicut
ait Alexander Papa. Cum quidam joculator quaeret ab eo utrum posset
salvare animam suam in officio suo, quaesivit Papa ab eo utrum sciret
aliquod aliud opus unde vivere posset: respondit joculator quod non.
Permisit igitur Papa quod ipse viveret de officio suo, dummodo
abstineret a praedictis lasciviis et turpitudinibus…
Biblioteca Nacional de París. Manuscrito 3218, folio 32vº
Thomas Cabham condenaba de forma tajante a los acróbatas, a los conocidos como goliards
o clérigos vagantes, ilusionistas, los que se disfrazaban y usaban
máscaras para sus actuaciones, los que por divertir al público hablaban
de forma burlesca y despectiva de los ausentes, y como no, a los músicos
y cantores: los juglares.
Sin embargo, Cabham hacía una distinción entre ellos. Por un lado nos encontramos con los lascivi, y por otro con los joculatores.
Los primeros, que se incluían dentro un amplio abanico de actores,
músicos y artistas condenables, eran los que con sus actuaciones eran
capaces de llevar a los hombres a la lascivia y al pecado, a la lujuria,
al error y al abandono de su alma. Estos eran los juglares líricos. Los
segundos, por el contrario, eran vistos con prudencia, pero tolerados y
permitidos. Eran los juglares narrativos, los que en sus actuaciones
cantan las grandes gestas de los reyes y príncipes, y las
ejemplarizantes vidas de los santos y mártires, todo ello con un solo
objetivo: reconfortar a los hombres de sus desasosiegos y angustias.
Incluso algunos joculatores, como Guillem de Cervera, también conocido como Cerverí de Girona, juglar que estuvo al servicio de Jaime I y de su hijo el infante Pedro, exhortaban a otros juglares a que abandonaran la vida impúdica y obscena y se ofrendaran a glorificar a la Virgen:
Eu no-us dic mal, frayre, mas car volria
que laxassatz la falsa confrayria
e lausesatz, xantan Santa Maria,
que-l mon e nos deffen e guard’e guia:
c’ab lo seu chan cantar se-n cantaria
tals qui sens leys leu nos dechantaria.
Otros
incluso se dirigían abiertamente a los monarcas para pedirles directa o
indirectamente que intervinieran en algún asunto de importancia, como
es el caso de Perigord Peire de Bergerac, quién se dirigía abiertamente al rey Pedro II para que interviniera en la rebelión surgida en Montpellier en el año 1206 (Presencia trovadoresca en la Corona de Aragón. Isabel de Riquer):
E sil bos reis d’Arago
Conquer en breu sazo
Monpeslier ni fai deman,
Eu non plaing l’anta ni dan
D’en Guillem, car es savais,
Nin tem lo seignor del Bais,
Anz mou tal ais.
Per la fe que dei a vos.
No sai si Ter danz o pros.
En
el Archivo de la Corona de Aragón, carpeta de Alfonso II, documento
299, existe una raro y curioso documento fechado en el año 1180, que
recogía las quejas de los sarracenos de Tortosa se al rey Alfonso II de
Aragón, de entre otras cosas, las actividades de los juglares. Cuando
estos celebraban matrimonio, eran obligados a recibir a un juglar o una
cantatriz en la celebración. Además, se quejaban también de que cuando
estos juglares terminaban su actuación, siempre pedían más cantidad de
dinero que el que el novio les quería dar.
Notum sit care volentibus quod cum
ego Idelfonsus Dei gracia Rex Aragonum audivissem querimonias multas
quas vos Aljema sarracenorum… mihi fecistis super multis injuriis er
exactionibus que mali Bajuli et nequam homines in vos sua prava
auctoritate exercuerunt posui meun mandatum. Inter cetera enim mando et
in perpetnum constituo, quod nunquam de cetero aliquis vestrum major aut
minor dives aut pauper cogatur joculatorem vel cantatricem cum nupcias
fecerit habere vel illis dare suum avere: Qui etsi spontaneus et nullo
cogente Bajulo vel alio quolibet homine cum uxorem duxerit joculatorem
aut cantatricem susceperit, nihil aliud et dare cogatur in quantum ei
qui nupaerit libuerit et de causimento fuerit, nisi in quam ex
convencione facta teneatur: quem convencio sepius legi perjudicat in
multis. Cum itaque non ex bona consuetudine pocius ex pravis et fatuis
hominibus exierit, aliquem inter vos invitum et nolentem habere ad
nupcias cantatricem vel joculatorem vel isitus modo perpetuum hui cause
impono silentium.
Lo
cierto es que a pesar de que en la comitiva de Jaime I, al igual que
ocurrió con la de sus antecesores, fuera más o menos frecuente encontrar
trovadores y juglares (la filóloga Isabel de Riquer estima que fueron
más de 20 los que visitaron la corte del rey de Aragón), en las cortes
celebradas en Tarragona el 17 de marzo del año 1235, Hec omnia
facta sunt apud Terrachonam, XII kalendas aprilis anno Domini Mº CCº
XXXº quarto, consilio subscriptorum prelatorum et nobilium virorum, qui
nobiscum sunt in curia constituti, estos no salían muy bien parados.
Tal y como afirmaba el catedrático de Historia Medieval de la Universidad de Valencia, Pedro López Elum en su trabajo titulado Contribución al estudio de los juglares en época de Jaime I,
y publicado en el año 1972 en la revista Ligarzas, de las veinte
disposiciones y decisiones tomadas en estas cortes, tres afectaban
directamente a los juglares.
Acta de las cortes celebradas en Tarragona el 17 de marzo del año 1235 en Tarragona.
Documento publicado por Gener Gonzalvo Bou en Las constituciones de Paz i Tregua de Cataluña (siglos XI-XIII). Barcelona 1994.
In Christi nomine.
Notum sit cunctis quod nos, Jacobus,
Dei gratia rex Aragonum et regni Maioricarum, comes Barchinone et
Urgelli et dominus Montispesulani; predecessorum nostrorum sequentes
vestigia, apud Terrachonam, in generali curia constituti, habito
consilio episcoporum et aliorum ecclesie prelatorum, et magistrorum
Templi et Hospitalis, ac nobilium subscriptorum, ad honorem Dei et
subditorum nostrorum, paces et treugas ultimas, quas olim fecimus
Barchinone, quando ivimus ad Maioricas, penitus renovantes et iterum
confirmantes ea, que de nostris regalibus et de ecclesiis kathedralibus
et aliis per Cataloniam constitutis, de clericis et locis religiosis, de
venerabilibus domibus Hospitalis et Templi, cum omnibus rebus suis et
hominum eorum mobilibus et immobilibus, sicut in cartis nostris plenius
continetur, quedam capitula eisdem pacibus dignum duximus adiungenda,
omnem superfluitatem a nobis penitus resecantes, ut cum Dei auxilio
infideles barbaras naciones expugnemus, salvis in omnibus usaticis et
consuetudinibus Barchinone.
[I] In primis, statuimus quod omnes
homines de pede, tam rustici quam villani, sive sint nostri sive
ecclesiarum vel locorum religiosorum, sive militum, sive de alodio sive
de feudo, cum gerra et sine gerra, sint sub pace et treuga firma et
secura, sub fidelitate et legalitate nostra, cum omnibus rebus
suis,mobilibus et immobilibus, exceptis personis illorum qui in cavalcatis
inventi fuerint, vel forte caperentur in castro vel forcia aliqua
expugnata. Verum tamen postquam reversi fuerint de cavalcatis, sint
salvi et sub ipsa pace liberi et securi, cum suis bestiariis grossis et
minutis, ortis, campis et vineis, domibus, possessionibus, arboribus
cuiuscumque sint generis, ac rebus alias, mobilibus et immobilibus, que
dici vel cogitari possunt ad eosdem homines pertinentes, exceptis
latronibus et raptoribus manifestis.
[II] Item, statuimus quod nullus homo
capiat per se vel per alium nec raubet nec raubari faciat aliquem
hominem de genere laicum vel clericum, nisi ipsum acuidaverit antea per
quinque dies. Et hoc intelligimus de illis qui non sunt in gerra nec
sunt valitores alicuius gerre. Et qui ceperit vel interfecerit eum sit
statim traditor.
[III] Item, statuimus quod nullus
vicarius noster vel aliquis homo de vila pignoret aliquem militum vel
eius hominem, vel ecclesiarum vel locorum religiosorum, vel faciat eis
aliquod malum pro aliquo malefacto debito vel delicto, nisi primum
invenerit fatigam directi in eo vel in domino suo. Quam si invenerit,
possit suum debitum pignorare in omnibus rebus suis, exceptis personis
hominum et animalibus aratoriis, que omnia sint in pace. Eodem modo,
milites vel eorum homines, nec homines ecclesiarum vel locorum
religiosorum, non possint nostros homines nec alios pignorare nec malum
eis facere, sine premissa fatiga inventa in nostris hominibus, vel nobis
vel in vicario sub quo nostri homines fuerint constituti.
[IV] Item, statuimus quod nullus
reptatus de bauzia sustineatur in nostra curia vel alibi, nisi se
purgare voluerit de bauzia, secundum consuetudinem Barchinone.
[V] Item, statuimus quod nos nec
aliquis subditus noster, non comedamus in die nisi de duabus carnibus
semel, et de una istarum possint fieri assature, si alie assature et edi
et porcelli defuerint. Et de istis duabus carnibus non possit preparari
nisi uno modo. De una vero carne possit prandere vel cenare. Carnes
vero salse sive sicce, vel venaciones, in istis duobus carnibus minime
computentur. De quibus venacionibus ita statuimus ut ille qui ceperit
eas, preparet sibi quot modis voluerit. Qui autem emerit eas, non possit
preparare nisi uno modo, nec possit emere nisi de una venacione. Si
vero dare sibi fuerint, faciat de ipsis ac si cepisset eas.
[VI] Item, statuimus quod nos nec
aliquis subditus nobis, non portet vestas incisas, listatas vel
trepatas, nec portent in vestibus aurum vel argentum, nec
aurifrigium, nec auripellum, nec setam sutam, nec cembelinum, nec
erminium, nec lutriam, nec aliam pellem fractam vel retortam, nec
aflibails, cum auro vel argento. Sed erminium vel lutriam integram
simplicem solum modo in longitudine incisam circa capucium cape, et
aperaturas manicarum que dicuntur braçaleres, et in capitibus manicarum
et in mantellis similiter, et cotis sive garnatxiis.
[VII] Item, statuimus quod nos, nec
aliquis alius homo nec domina, demus aliquid alicui ioculatori vel
ioculatrici, sive soldadarie seu milite salvatge, sed nos vel alius
nobilis possit eligere et habere ac ducere secum unum ioculatorem, et
dare sibi quod voluerit.
[VIII] Item, statuimus quod nullus
filius militis qui non sit miles nec ballistarius, sedeat ad mensam
militis vel domine alicuius, nec calcet caligas rubeas, nisi sit talis
qui secum milites ducat.
[IX] Item, statuimus quod ioculator,
nec ioculatrix, nec soldataria, presentes vel futuri, nec illa que olim
fuit soldataria, sedeant ad mensam militis nec domine alicuius, nec ad
gausape eorundem, nec comedant nec iaceant cum aliqua dominarum in uno
lecto vel in una domo, nec osculentur aliquam earundem.
[X] Item, statuimus quod nullus faciat aliquem militem salvaticum.
[XI] Item, statuimus quod nullus faciat aliquem militem, nisi filium militis.
[XII] Item, statuimus quod omnis
homo, sive miles sive alius qui iverit cum domina generosa, sit salvus
et securus, nisi fuerit homicida.
[XIII] Item, statuimus quod non fiant torneiamenta voluntaria, nisi fuerint in gerra.
[XIV] Item, statuimus quod per
singulas civitates, et castella, et loca nostra, et nobilium et militum
et locorum religiosorum omnium Catalonie, apud Ilerdam, et in locis
Catalonie ubi currit moneta iaccensis, vendatur kaficium Ilerde frumenti
ad precium viginti quinque solidorum, et kaficium ordei XV solidorum.
Et in aliis locis ubi sunt diverse mensure, vendatur mensura illa
secundum quantitatem kaficii Ilerde.
In Catalonia, ubi currit
barchinonensis moneta, vendatur quarteria Barchinone de frumento ad plus
X solidos, et quarteria ordei septem solidos, et de cibaria quatuor
solidorum, quarteria siliginis VIII solidos.
Et in aliis locis Catalonie, ubi sunt
diverse mensure, vendatur mensura illa secundum valorem et quantitatem
quarterie Barchinone.
In episcopatu vero gerundensi,
migeria de frumento ad plus vendatur VI solidos, et de ordeo IIII
solidos. Migera de Monellis, de frumento IIII solidos et dimidium, et de
ordeo III solidos. Et ad hanc racionem cetere mensure que sunt in
episcopatu gerundensi, valeant et vendantur.
In Catalonia vero, ubi currit moneta
acrimontensis, vendatur frumentum et ordeum ad valorem cambii iaccensis,
et ad quantitatem mensure ilerdensis. Siquis vero, ex prestito debebit
bladum, solvat predictam summam peccunie si maluerit et non teneatur
reddere bladum pro blado. Valeat hoc statutum a festo sancti Iohannis de
iunio usque ad unum annum.
[XV] Item, statuimus quod per
quamlibet civitatem et loca instituantur duo probi homines et fideles,
secundum magnitudinem civitatis et loci, et unus clericus fidelis qui
sacramento astringantur coram populo, quod predictum statutum in omnibus
fideliter exequantur. Et si forte in hiis exequendis reperti fuerint
culpabiles, puniantur a domino pena corporis et averi. Hoc idem iurent
vicarius et baiulus locorum, et eadem pena puniantur.
[XVI] Item, statuimus quod omnes
homines Catalonie, tam nobiles quam laici, quam iudei sive sarraceni,
compellantur vendere bladum suum cuiuslibet generit sit sub frma
predicta. Ita quod illi qui sunt de episcopatu ilerdense, urgellense et
terrachonense, et dertusense, deducant bladum ad expensas suas et sue
familie necessarias, secundum cognicionem eorum qui fuerint constituti, a
tempore isto usque ad festum sancti Iohannis de iunio, et deinde usque
ad unum annum.
Illi qui sunt de episcopatu
Barchinone deducant expensas predictas usque ad festum sancti Iohannis,
et de ipso festo usque ad unum annum residuum cogantur vendere.
Illi qui sunt de eiscopatu gerundensi
et vicensi deducant expensas predictas usque ad exitum intrantis mensis
iulii tantum. Residuum cogantur vendere dicto modo.
[XVII] Item, statuimus ut nullus
debitor teneatur solvere suo creditori nomine usurarum, nisi XV aureas
pro C in anno, et XII solidos pro
centum, et non plures. Et secundum hanc quantitatem solvat de aureis quilibet suo creditori.
Iudei vero, accipiant pro C solidos
viginti in anno, et non plures. Et si plus acceperint sint incursi nobis
cum corporibus et averis. Et si forte debitores querimoniam ecclesie
fecerint, currant eos per villam flagellando et amittant penitus
peticionem.
[XVIII] Item, statuimus quod quilibet
sacramento manifestet predictis executoribus quantum bladum habeat. Et
si in hoc repertus fuerit periurus, amittat totum bladum de quo se
periuraverit.
[XIX] Item, statuimus quod nullus
possit emere bladum, nisi de mense ad mensem, quantum sibi necesse
fuerit et familie sue, secundum cognicionem executorum.
[XX] Has novas
constituciones observari a presenti die usque ad festum sancti
Michaelis, et de eodem usque ad triennium continue completum, precipimus
a nobis ipsis et ab aliis omnibus sub nostro dominio constitutis, eo
salvo quod superius dictum est de termino bladi, et salvis pace et
treuga et consuetudinibus ac usaticis Barchinone.
Qui contra ista capitula vel contra
unum ex istis venerit, et infra decem dies ex quo amonitus fuerit, a
nostro vicario non emendaverit, penam dupli sustineat.
Hec omnia iuramus, et iurari
precipimus a nobilibus et militibus universis Catalonie; et qui iurare
noluerit sit eiectus a pace et treuga, cum omnibus bonis suis, et
excomunicetur ab episcopo diocesano.
Et quodcumque malum illi violatori istarum constitucionem evenerit, nullo unquam in tempore sibi emendetur.
Et si aliquid malum alicui ipse
violator fecerit, ea racione illud malum sive dampnum, quodcumque sit,
restituat in duplum et nos iuvabimus illum cui datum fuerit dampnum, et
ab hominibus et vicariis nostris iurari faciemus viriliter et potenter.
Hec omnia facta sunt apud
Terrachonam, XII kalendas aprilis anno Domini Mº CCº XXXº quarto,
consilio subscriptorum prelatorum et nobilium virorum, qui nobiscum sunt
in curia constituti.
Sig+num Jacobi, Dei gracia regis Aragonum et regni Maioricarum, comitis Barchinone et Urgelli et domini Montispesulani.
Berengarii, episcopi Barchinone. D.,
episcopi gerundensis. Berengarii, episcopi ilerdensis. P., episcopi
dertusensis. B., episcopi elenensis. R. [Patot], magistri Milicie. H. de
Fullalquer, magistri Hospitalis. P., infantis
domini Maioricarum. N. Sancii. P.
Hugonis, comitis Emporiarum, iuravit salvo iure et dominio suo in
omnibus comitatus eius. E. Fulconis, vicecomitis cardonensis, iurantis.
B. de Çaportella, iuravit. G. de Mediona, iuravit. Gaucerandus de Pinos,
iuravit. Berengarius de Podio Viridi, iuravit. Dalmacius de Timor,
iuravit. Berengarius de Podio Viridi, iuravit. G. de ça Guardia,
iuravit. G. de Angularia, iuravit. B. de Sancta Eugenia, iuravit.
Berengarius de Angularia, iuravit. P. de Cervaria, iuravit. P. de
Querald, iuravit. G. de Cervaria, iuravit. P. de Grainana, iuravit. R.
Berengarius de Ager, iuravit. G. de Montecatanao, iuravit. H. de
Mataplana, iuravit. Gaucerandus de Rocaberti, iuravit. Dalmacius de
Sancto Martino, iuravit. Gilabertus de Crocilles, iuravit. G. de Sancto
Vincencio, iuravit. F. de Sancto Martino, iuravit. G. de Palacons,
iuravit. R. de Palacio, iuravit. P. de Montecatano, iuravit. Gaucerandus
de Cartaia, iuravit. Dalmacius de Castello, iuravit. Berengarius de
Cervaria, iuravit. B. de Rocafort, iuravit. A. de Rubione, iuravit. R.
de Grainanella, iuravit. P. de Angularia, iuravit.
Estas tres disposiciones que podemos ver en el documento arriba transcrito eran la número VII, la número IX, y la número X:
[VII] Item, statuimus quod nos, nec
aliquis alius homo nec domina, demus aliquid alicui ioculatori vel
ioculatrici, sive soldadarie seu milite salvatge, sed nos vel alius
nobilis possit eligere et habere ac ducere secum unum ioculatorem, et
dare sibi quod voluerit.
En
esta primera disposición dedicada a los juglares, se prohibía
tajantemente que a juglares, juglaresas, soldareras y caballeros
salvajes, se les diesen o entregasen cualquier tipo de bienes, aunque se
permitía y consentía que tanto señores como señoras pudieran tenerlos a
su servicio y pagarles por sus servicios.
[IX] Item, statuimus quod ioculator,
nec ioculatrix, nec soldataria, presentes vel futuri, nec illa que olim
fuit soldataria, sedeant ad mensam militis nec domine alicuius, nec ad
gausape eorundem, nec comedant nec iaceant cum aliqua dominarum in uno
lecto vel in una domo, nec osculentur aliquam earundem.
En
la segunda de ellas, se prohibía de nuevo a juglares, juglaresas y
soldaderas, y a todos aquellos y aquellas que con anterioridad hubieran
ejercido alguna de estas profesiones, sentarse en la misma mesa y
mantel que los caballeros y señoras, yacer bajo sus techos, e incluso
besarlos.
[X] Item, statuimus quod nullus faciat aliquem militem salvaticum.
En la tercera y última, se prohibía que nadie hiciera a otro caballero salvaje. Sobre las actividades de estos militem salvaticum,
existen varias e interesantes teorías, todas ellas recogidas por el
filólogo de la Universidad Complutense de Madrid, Santiago López-Ríos
Moreno, en su trabajo los desafíos del caballero salvaje. Notas para el estudio de un juglar en la literatura peninsular de la Edad Media (año 1994).
Tampoco
Alfonso X el Sabio, rey de Castilla y yerno de Jaime I el Conquistador,
dejaba en buen lugar en sus Partidas estos juglares líricos capaces de
condenar al infierno las almas de los hombres de buena voluntad.
Así, por ejemplo en la Partida I, Título IX ley III, Quántas cosas son et quáles por que no son descomulgados los que meten manos iradas en clérigo se dictaba lo siguiente:
…la decimocuarta es si el clérigo se face caballero, ó juglar, ó si
casa con muger viuda, ó con dos vírgenes, ó con otra que no fuesse
virgen.
En este misma Partida, en el Título XVI, ley XVII, Por qué razones deben los clérigos perder los beneficios que desampararon, se decía lo siguiente: …si lo facen caballero ó se face juglar, ça por tal fecho pierde el privilegio de clerecía….
Nuevamente encontramos alusiones en la Partida VI, Título VII, ley V, Como
el padre puede desheredar al fijo, si se fiziese juglar contra su
voluntad, e de las otras razones por que lo puede facer, Al igual que en la Partida VII, Título VI, ley IV, De las infamias de derecho:Los
que son juglares, e los remedadores, e los facedores de los çaharrones,
que publicamente andan por el pueblo o cantan, o fazen juegos por
precio, es to es porque se envilecen ante todos, por aquel precio que
les dan. Mas los que tañesen estrumentos o cantassen por fazer solaz as i
mesmos, o por fazer placer a sus amigos, o dar solaz a los Reyes o a
los otros Señores, no serían por ende enfamados.
También
en el sínodo celebrado en Urgel en el año 1227, se prohibía
expresamente a los clérigos y religiosos escuchar la música y cantares
de los juglares, joculatoribus, mimis et istrionibus non intendant…
En
las constituciones de la Universidad de Lérida del año 1300, se
prohibía expresamente a los estudiantes que dieran cualquier tipo de
regalo a los juglares, al igual que comida. Solo podían hacerlo en
fechas señaladas, como en Navidad, Pascua, o Pentecostés, o bien cuando
hubieran obtenido el título de doctor o maestro:
…mimis, joculatoribus, militibus qui
dicuntur salvatjes, ceterisque troffatoribus seu baccallariis civibus
vel axtraneis vestem, civitam, pecuniam, vel aliquid aliud de suo dum in
studio fuerint donare non audeant, nec ad comedendum invitanibus dare,
nec ipsos eiam invitare per se ipsos vel facere dari, praeterquam diebus
singulis tantum in festivitatibus Natalis Domini, Paschae et
Pentecostesis, vel quando magistri in scientiis creabuntur…
A
pesar de todo y entrando ya en el tema que nos ocupa, varios fueron los
juglares que tras la toma de Valencia recibieron bienes en la ciudad.
Esto iría como vimos más arriba contra la séptima disposición acordada
en las cortes de Tarragona, por lo cual podríamos intuir que las
decisiones tomadas en 1235 tendrían más que ver con los lascivi que con los joculatores.
El primero de los juglares que encontramos documentado en el Llibre del Repartiment de Valencia es Pedro o Pere de Vera.
En
la anotación 460 del Registro Iº, folio 29vº, Pedro de Vera, juglar,
recibía las casas de (Mahomat Alverhexen) Albexit; y dos yugadas de
tierra junto a la Boatella, además del huerto de Aly Açaviel, situado
al lado de la casa de Jahia Abingueri. Esta donación era anotada el 11
de julio de 1238: Peret de Vera, joculator, domos de (Mahomat
Alverhexen) Albexit et II jovatas terre iuxta Boatellam et ortum de Aly
Açaviel iuxta domun de Jahia Abingeri. V idus julii.
Donationum
regni Valentie Archivo de la Corona de Aragón, ACA, Cancillería.
Registro número 5 – Folio 29vº. PARES, Ministerio de Cultura.
Gracias
a tres anotaciones más de este Registro, la número 1154 (folio 63rº),
la número 1378 (folio 73vº) y la número 1395 (folio 74rº), sabemos que
Pedro el juglar poseía un huerto que se encontraba junto a las tierras
concedidas a Philipus, portarius, y el horno concedido a Atonis, et furnum de Atonis. Este huerto, in Boatella, se encontraba contiguo a las dos yugadas de tierra concedidas a Joannhes Denbato, (II fanecatas in Boatella contiguas orto P. joculatoris), así como los terrenos otorgados a Michael de Vera, (terram
illam in Boatella, que contiguatur cum casalibus Petri de Balagario et
cum orto Petri Joculatoris et cum cequia molendinorum Bng Revel et in
via).
El 9 de abril del año 1239, tal y como podemos ver en las anotaciones correspondientes a al barrio del rais Abeçoltan (in vico rayz Abeçoltan),
Pedro el juglar recibía las casas de Amet Albolchiti y una habitación,
que según podemos ver en el Repartiment, después vendió: P. Juglar, domos Amet Albolchiti et camara. Vendidit.
(anotación 3461, Registro IIIº, folio 26rº). También este año recibía
dos casas en la partida de Tarazona (in partita Tirasona): P. Juglar II (anotación 385, Registro IIIº, folio 61vº).
Unos años más tarde, el 24 de enero del año 1245, en las donaciones relativas a Castellón de Játiva (Donationes Castillonis Xativae),
Pedro junto a su mujer Marquesa, recibían cuatro yugadas de tierra en
Tora, además de las casas de Hamet Avinsargem y el huerto de Hamet
Alacon: P., joculator, et Marquesia, uxor eius IIII jovatas in Tora
et domos de Hamet Avinsargem et ortum de Hamet Alacon. IX kalendas
februarii (anotación 2125,Registro IIº, folio 21vº).
Tora
era una alquería árabe situada en el término de Alcira, en la cual el
rey otorgó casas entre otros, a Berenguer del Puig Albin (18 de
diciembre de 1248), a Juan Gil (13 de noviembre de 1242), y a Miguel
Domínguez (14 de marzo de 1253).
Gracias
a la anotación 2353 (Registro IIº, folio 41vº) en la cual se hacía
donación de varias casas a Pedro de Roqueta, sabemos que nuestro juglar
tuvo también posesiones en Alcira, cercanas también a las casa de
Peregrinius, sellarius: Petro de Rocheta, domos in Aljazira, que
affrontant, ex una parte, in muro villa et, ex alia, in domibus P.
joculatoris, est, ex alia, in domibus quas tenet Peregrinus, sellarius.
XVIII kalendas decembris.
Lo
mismo ocurre con la anotación 2675 (Registro IIº, folio 67v), donde
encontramos a Pedro el juglar como vecino de las casas donadas a
Lazarus de Cona en Játiva: Lazarus de Conca, domos quas tenet in
Xativa, que affrontant, ex una parte, in via publica et, ex alia, in
domibus Joaenti Fuster et, ex alia, in domibus quas tenet P. Juglar; et
II jovatas et mediam terre, que affrontant, ex una parte, in honore
Guillelmi dez Arboz et, ex alia, in honore P. Andree, scriptoris nostri,
et, ex alia, in via publica; et mediam jovatam vienarum, que
affrontant, ex una parte, in vinea Johannis Cerdani et, ex alia, in
vinea Michaelis de Turmo er, ex alia, Guillelmi dez Arboz, unaquaque
jovata pro X solidis. In obsidione Luxen, XVIII kalendas madii.
Pedro López Elum, cita en su trabajo además de estos, otros documentos relativos a este juglar fuera del Llibre del Repartiment.
El
23 de febrero del año 1262, Pedro hacía donación a Galter de Mora de
de seis yugadas de tierra que poseía en Alcuça en el término de
Mogente: concedimus et confirmamus vobis Gatterio de Mora et vestris
imperium donacionem quam Petrus, Joculator, vobis fecit de sex iovatis
terre in alcheria sua de Alcuça quam habet in Regno Valentie, videlicet,
in termino de Miyem (Archivo de la Corona de Aragón, Registro 11, folio 237vº)
El
siguiente documento que cita el historiador valenciano sobre este
juglar está fechado el 9 de abril del año 1265. Nuevamente el rey
aprobaba la venta hecha a Pedro de Roca de las alquerías de Alcuçes y
Beniataf.
Jaime I aprueba la venta hecha a Pedro de Roca por parte de Pedro, juglar.9 de abril del año 1265. Barcelona. Archivo de la Corona de Aragón. Registro número 13, folio 364rº.
Per nos et nostros, ex certa scientia, laudamus,approbamus
et in omnibus et per omnia confirmamus vobis Petri de Roca, scriptori
nostro et nostris, imperpetum vendicionem quam petrus, juglar, vobis
fecit de alquerias de Alçuces et de Beniataf sitis in Regno Valentie
ultra Xucharam inter Billenam er Moxenum, prout in carta vendicionis
inde vobis facta plenius constat. Ita scilicet, quod volumus et
concedimus, ut vos et vestri, seu quos vos volueritis sive vestri,
habeatis ipsas alquerias cum terminis et pertinenciis omnibus earundem
ad habendum, tenendum, possidendum, et explendum, et ad vendendum,
dandum…
Datum Barchinone V idus aprilis anno Domini MºCCºLXº quinto.
Hasta
esta fecha, Pedro el juglar, Pedro de Vera, parece estar perfectamente
documentado, asegurando López Elum que este juglar era de origen
barcelonés, sin embargo, el siguiente documento le hace dudar: per
nos et nostros damus et concedimus tibi Petro, juglar de Gallicia, et
tuis imperium per hereditatem propiam francham et liberam unum solarem
domorum quia est iuxta Reallum mostrum Algexire…. (Archivo de la Corona de Aragón. Registro número 15, folio 134rº).
Como podemos ver en este documento fechado el 27 de enero del año 1269, Pedro aparece citado como Petro, juglar de Gallicia, es decir, como Pedro, juglar de Galicia.
En
el año 2014, la Xunta de Galicia publicaba un excelente trabajo
dedicado al juglar Pedro Mafaldo, trabajo que llevaba por título O Cancionero de Pero Mafaldo,
y donde la doctora en Filología Leticia Eirín García, y el escritor y
lingüista Manuel Ferreiro, identificaban a este Petro, juglar de
Gallicia, con el juglar Pero Mafaldo.
Así
pues las dudas que sobre este juglar tenía Pedro López Elum, quedaban
confirmadas. Es posible que dos fueran los juglares llamados Pedro, que
estuvieron en la corte de Jaime I. En palabras del propio historiador, pudiera
ser más factible que las referencias que datan entre 1238 y 1249
(tomadas del Repartiment de Valencia) se refieran a una misma persona y
las comprendidas entre 1262 y 1276 a otra distinta. Hipótesis que
creemos más cierta.
Sin
embargo, gracias a Ramón Menéndez Pidal, sabemos que este trovador
gallego, viajó desde Ponte hasta la corte de Jaime I. De hecho tal y
como afirma Menéndez Pidal, este juglar cantó la toma de la ciudad de
Valencia en el año 1238 jugando de forma notoria con las palabras Valencia, Valor, y Valença (Poesía juglaresca y orígenes de las literaturas románicas. Ramón Menéndez Pidal. Año 1957).
Por
su parte, el catedrático de Filología Románica de la Universidad de
Barcelona, Vicente Beltrán Pepió, en su trabajo titulado “Datos para la Biografía de Pero Mafaldo”, trabajo publicado en las actas del IV congreso de la Asociación Hispánica de Literatura Medieval celebradas
el en el mes de octubre del año 1991 en Lisboa, llegaba tras un
magnífico estudio a la conclusión de que es muy posible que estos dos
juglares, se encontraran al servicio de Jaime I al mismo tiempo.
Todavía López Elum citaba un último documento donde se hacía mención a este juglar: Infranquimus
et francbum ac liberum facimus penitus et inmunem te Pere, juglar,
fratrem Centipuynos, joculatoris, in tota vita tua cum omnibus bonis
tuis habitis et habendis mobilibus et inmobilibus ab omni, scilicet,
peyta, sive questia, exercitum ac cavalcata et redepcionibus eorundem et
a prestito monetatico et qualibet alia exaccione… (Archivo de la Corona de Aragón. Registro número 23, folio 45vº). El 4 de marzo de l año 1276, el rey concedía a Pere, juglar, la dispensa de varios impuestos para el resto de su vida.
Pero avancemos en el conocimiento de nuevos juglares.
El
siguiente juglar con el que nos topamos en el Llibre del Repartiment de
Valencia es a Assallit de Vasatz, a quien Jaime I le otorga 12 de
septiembre de 1238, las casas de Çaat Axumeyti, cuñado de Abincorcel, y
tres hanegadas de tierra en Campanar y Benioraix,, además de un huerto
de tres yugadas en Roteros: Assalitus de Vasatz, joculator, domos
Çaat (Axumeyti), cognato de Abincorcel, et III jovatas in Campanar,
Benioraix, et ortum III fanecatarum in Roteros. II idus septembris (Asiento 785. Registro Iº, folio 46r).
Esta donación vuelve a transcribirse en el asiento 3399 del Registro IIIº, folio 20v: Asalt, Joglar, domos Cahat Abençadanion. Vendidit. Esta anotación está fechada el 9 de abril del año 1239, y se encuentra en las donaciones realizadas in partita Dertuse, es decir, en la partida de Tortosa. Tuvo también posesiones este juglar en el barrio de Calatayud, in vico Calatajub, ya que así aparece registrado en el asiento 3813 del Registro IIIº, folio 62vº, aunque no indica cual fue su propiedad: Assalt Joglar.
Nada
más conocemos de este juglar, excepto alguna mención realizada por el
canónigo de la Catedral de Valencia Roque Chabás Lloréns en el tomo VII
de la revista de ciencias históricas El Archivo, tomo publicado en el año 1893, aunque bien es cierto que no aporta ningún dato significativo.
En el asiento 1904 del Registro IIº, folio 6rº, nos encontramos con el nombre de un nuevo Juglar: Ferrando, joculatori, a quien Jaime I le donaba III jovatas terre in Enova. Esta anotación se realizaba con fecha del 18 de mayo del año 1248.
Todavía en el Repartiment se hace una segunda mención a este juglar: Ferrando,
joculatori, domos in Xátiva franchas et liberas; et unam domum que
contiguatur cum muro; et duas jovatas terre in termino de Yeneva et
mediam jovatam vinearum. VIII kalendas junii. Tal y como podemos
ver en el asiento 3027 del Registro IIº, folio 88rº, Jaime I donaba a
este juglar unas casas en Játiva francas y libres, además de una casa
que limitaba con la muralla de la ciudad. A todo esto se añadían dos
yugadas de tierra en el término de Énova, y media yugada de viña.
Martorel,
fue otro de los juglares que debió de estar al servicio de Jaime I,
aunque sabemos de su existencia de manera indirecta.
Gracias
al documento de donación que el rey hacía el 12 de junio del año 1234 a
Gascón de unas tierras en Burriana, sabemos que estas lindaban con las
del juglar, sin embargo no volvemos a tener ninguna otra noticia
documental de él, ni siquiera en el Repartiment.
Jaime I hace donación de tierras en Burriana a Gascón. 12 de junio del año 1234. Archivo de la Corona de Aragón. Cancillería Real. Pergamino 586.
Manifestum sit omnibus quod nos,
Jacobus, Dei gratia rex Aragonum et regni Maioricarum, comes Barchinone
et Urgelli et dominus Montepessulani, cum presenti scripto nostro damus
vobis et concedimus Gaschon, quendam hereditatem in termino de Burriana,
qua continetur ex prima parte cum hereditate de Martorel, juglar, ex
alia parte Bartolomeo de Calataiu, ex alia parte cum cequia, ex quarta
vero parte cum via publica. Ad huc damus vobis unum campum circa de
mulino de rui Exemeniç de Taust, ex alia parte in hereditate de fratris
d’Ucles. Preterea damus vobis duos casales in rafal de Burriana, sicut
affrontant de duabus partibus viis publicis.
Ut de cetero predictam hereditatem et
predictos casales et omnibus directis suis et pertinenciis quas habent
seu habere debent de celo usque in abissum habeatis, teneatis,
possideatis pacifice, ad dandum, vendendum, impignorandum, alienandum,
et ad omnes vestras vestrorumque voluntates perpetuo faciendas, sicut
melius dici et intelligi potest vestro vestrorumque salvamentum.
Datum apud Burriana IIº idus junii era Mª CCCª LXXª secunda.
Testes huius rei sunt: Nuno Sancii, P. Cornelii, Exemeno d’Urrea, Pelegrin de Castellaçolo.
Sig+num Iaccobi Dei gratia regis Aragonum et regni Maioricarum, comite Barchinone et Urgelli et domini Montispesulani.
Sig+num Petri Johannis scriptoris, qui mandato domini Regis hec scribi fecit.
En el asiento 3081 del Registro IIº, folio 92rº, encontramos a Guillem de Avignón, joculatoris,
a quien el rey le otorgaba el 7 de febrero del año 1250 unas casas en
Murviedro (Sagunto), francas y libres, además de cuatro yugadas de
tierra en el mismo término y cuatro hanegadas de viña: G. de
Avinione, joculatori, et uxori Guaschete, domos in Muroveteri franchas
et liberas; et quatuor jovatas terre in eodem termino et quatuor
fanecatas vinearum, pro X solidis quelibet jovata. VII idus februarii. Esta donación la recibía junto al juglar, su esposa Guasqueta.
Gracias
auna escueta y breve nota (asiento 3271) del Registro IIIº, folio 7vº,
conocemos el nombre de otro de los juglares que acompañaron a Jaime I en
la toma de Valencia. El 9 de abril del año 1239, se le otorgaban las
casas de domos Mahomat Anpronna al juglar Pintiner.
Más escueto es aún el asiento 3268 del Registro IIIº, folio 7vº del mismo día: Juglar, casas de Açan Alfarrar. Ni siquiera aquí a aparece el nombre del juglar a quien se lo otorgan varias casas cercanas a la puerta de la Boatella.
La
última mención que encontramos respecto a los juglares en el
Repartiment de Valencia la encontramos una vez más de manera indirecta.
El
19 de mayo del año 1242, se le otorgaba a Adam, portero, por cincuenta
sueldos jaqueses censales, cuatro obradores en Valencia. De estos
cuatro obradores, dos limitaban con sus casas y con las de Soses,
juglar: Adam, portarius, III operatoria in Valencia pro L solidis
jaccensibus censualibus, quorum duo contiguantur in suis domibus et in
domibus de Soses, joculatoris, et in via publica, et alia duo afrontant
in domibus suis et fuerunt de Monalbe et in via publica Frenerie et in
furno. XIII kalendas junii (Asiento 1718. Registro Iº, folio 90vº).
Nuevamente
aparece este juglar, Soses, en el asiento 1729 del Registro Iº del
Repartiment, folio 91rº. En esta ocasión, el 28 de marzo del año 1244,
se anotaba la donación hecha a Arnau de Ferrer de dos obradores en la
Freneria de Valencia, obradores que limitaban con con las casas de Adam,
portero, y con las de Soses:
Ferrer,
II operatoria in frenaria Valentie et affrontant in viis publicis et
domibus Ade porterii et de Soses pro (II) uno morabatino et dimidio
censuali solvendo in Natale Domini. V kalendas aprilis.
Pero todavía podemos documentar algunos juglares más presentes durante el reinado de Jaime I.
Gracias a un documento fechado el 9 de septiembre del año 1258 en Montpellier, Anno Domini Millesimo CC quinquagesimo octavo, Vº idus septembris,
sabemos de la existencia de un juglar del que solo conocemos sus
siglas, G.R. En este documento, se le otorgaba a este juglar 35 sueldos
por un mantel et cot II canes et media de bisa, por una gonela de xalo Dalsayne VIII palms, y por unas calces III palms dangles negres.
López
Elum decía en su trabajo que le había sido imposible identificar a este
juglar, pero con toda posibilidad podría identificarse con Giraldo
Riquer, quien ejerció dicha profesión entre los años 1254 y 1249, y
quien Menéndez Pidal aseguraba en su trabajo estuvo presente durante el
reinado de Jaime I.
Y fue precisamente este juglar, Giraldo de Riquer, quien en el año 1274 escribía a petición de Alfonso X el Sabio la Suplicatio al rey de Castela per lo nom dels joglars, ya
que el rey castellano se lamentaba de las conductas y prácticas poco
decorosas de los juglares, por lo que Riquer intentaba poner orden en el
mundo de la juglaría, ya que muchos los que se autodenominaban como
juglares sin serlo: c’unagens s’es moguda / ses sen e ses saber / de far, de dir plazer / e senes conoisensa.
Giraldo
de Riquer por su parte, condenaba también muchas de estas prácticas,
las cuales no eran propias de los juglares, ni de ninguno que se
preciase a serlo: los que realizaban actividades poco nobles, los que
utilizaban para su espectáculos animales, y los que en general, no
utilizaban instrumentos de cuerda como el laúd, el arpa, la cítara,
el rabel o la lira. A todos estos había que añadir además a toda una
suerte de malabaristas, contorsionistas, equilibristas, saltinbanquis ,
volatineros y tirititeros.
Al año siguiente, en 1275, Alfonso X el Sabio daba una respuesta al trovador, aunque hay quién asegura que esta respuesta, la Declaratio, fue escrita por el mismo Giraldo de Riquer aconsejado eso sí, por el propio rey.
En esta Declaratio se especificaba que juglar, eran aquellos que tocaban instrumentos. Los que realizaban imitaciones eran llamados remedadores. Segriers a los que componían (trovadores), cazurros a los indignos y a los que hablan sin razón, y bufones a los que se encontraban en la corte haciendo de locos.
Frente
a esta clasificación de los “juglares” masculinos, también encontramos
una clasificación para las “juglaresas”: cantaderas (cantantes),
danzaderas (bailarinas), soldaderas (bailarinas de menor categoría que
las danzaderas y que en ocasiones también ofrecían su cuerpo al mejor
postor). Frente a los intrumentos antes comentados propios de los
juglares, las juglaresas solían tener entre sus instrumentos las
castañuelas y los panderos.
Jordá,
es otro de los trovadores que López Elum documenta en la corte de Jaime
I. Este juglar junto con su esposa María, recibía el 4 de octubre del
año 1263 un privilegio real por el cual quedaban ambos exentos para toda
su vida de distintos pagos e imposiciones.
Jaime I otorga privilegios a Jordá, juglar. 4 de octubre del año 1263. Cervera. Archivo de la Corona de Aragón. Registro 12, folio 113rº.
Enfranquimus et franchum et
liberum facimus te Jordanem, joculatorem, et exorem tuam Maria in tota
vita tua ab omni questia, ecercitu et cavalcata et eorum redepciomnibus
et ab omni qualibet exaccione regali. Itad quod a predectis omnibus et
singulis sitis franchi, liberi et inmunes cum omnibus bonis vestris
habitis et habendis, ubique, dum vobis fuerit vita comes Maria. Bajulis,
curiis et universis aliis offcicialibus et subditis nostris presentibus
et futuris quod hanc franquitiam, a nobis tibi concessa, firmam habeant
et observent et faciant abomnubus inviolabiliter observari.
Datum Cervaire II nonas septembris anno Domini Mº CCº LXº tertio.
Llama
poderosamente la atención el valor que para el rey debía de tener este
juglar, ya que como podemos ver al final del documento, advertía a todos
sus oficiales y súbditos para que respetaran los privilegios otorgados.
Otro
de los juglares que podemos documentar es Pedro de Palma, quien
nuevamente aparece citado en una orden de pago realizada el 8 de
septiembre del año 1271. En esta ocasión Jaime I desde Zaragoza, ordena a
Jauda de Caballería, baile real, a que de 60 sólidos a este juglar para
vestir (Archivo de la Corona de Aragón. Registro 18, folio 16vº).
Pedro
de Aranda, Miguel de Aguilar, Centipuynos, el ya citado Cerverí de
Girona, Pere Cardenal, Elías Cairel, Aimeric de Peguillán, Gausbert de
Puysibot, Aimeric de Beloni, Guillem de Mur, Mateo de Caerci…. todos
ellos formaron parte del plantel de juglares de la corte de Jaime I.
Una mención a parte merecen ya para terminar, los llamados trompadors, quienes solían anunciar los eventos y fiestas. También ellos recibieron heredades en Valencia tras la toma de la ciudad.
Ferriol
y Perico de Podio Albert recibían tierras en Campanar, Bernat unas
casas en Alfafar, y Pedro, trompador, las casas de Mahomat Alharrat.
En palabras del sacerdote y musicólogo Higinio Anglés Pamies, Jaime I, tras
el cansancio y la fatiga de la guerra, habría sido generoso con sus
trovadores, sintiendo profundamente la música, deleitándose con ella y
con el canto de todas las formas de la música cortesana… aunque seguramente ese sentimiento y deleite hubiera sido siempre teniendo en cuenta que inter Deum et Diabolum, semper musica est…
Tret de "Valentia Medievalis - www.valentia.hypotheses.org" El lunes 13 de septimbre del año 1238, prop de la vespra de sent Miquel, per XV dies , Zayyán enviaba un emisario al rey Jaime I con el único objetivo de alcanzar un acuerdo lo más beneficioso posible para la población valenciana que se encontraba asediada por las tropas cristianas. A cambio y si las negociaciones seguían por buen curso, Zayyán entregaría el rey de Aragón su joya más preciada, la ciudad de Valencia. Este emisario, natural de Peñíscola, y de nombre Alí al-Baqa, llegaba a Ruzafa para entrevistarse con Jaime I pocos días después, el 20 de septiembre, y tras poner al corriente a la reina, Jaime I comenzaba una primera reunión con el sarraceno, ocultando esta entrevista tanto a sus huestes como a los ricohombres, ya que según sus propias palabras, molts ni hauia a qui no playa que Valencia fos presa, que mes la amauen que fos de sarrains que no que uingues en nostre pode...
Afegisc un artícul aparegut el 14/04/2016 en la versió de internet en el perìódic "Las Provincias". Publicat per Carlota Fominaya. Hablar con el filósofo y pedagogo Gregorio Luri del deseo manifiesto y generalizado de los padres por tener hijos felices es revelador: «Nada me parece más elemental que desear lo mejor para tus hijos. Lo que no me parece tan obvio es que lo mejor sea esa felicidad positiva, blanda y sentimentaloide». En este punto Luri confiesa tener una pesadilla recurrente: «Que el futuro nos depara una humanidad sedente contemplando feliz videos de gatitos». El también escritor navarro, autor de libros como «Mejor Educados», o «La Escuela contra el Mundo» , entre otros, insiste en que la felicidad es la ideología de nuestro tiempo, y que poner en duda su bondad es ir a contracorriente. «Ser feliz hoy parece una obligación» , determina. —Cada vez es más habitual que se imparta educación emocional en la escuela con el objetivo de enseñar a los niños a ser...
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